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PATOLOGÍA y CLÍNICA de la VULVA 2.0 1.2

 

INTRODUCCIÓN

La exploración de la vulva, al ser un órgano externo, es simple. Simplemente se han de emplear dos sentidos: vista y tacto, herramientas imprescindibles para una correcta exploración.

Según define la Academia: VER ≠ MIRAR, como tampoco es lo mismo oír que escuchar.

VER:     “percibir por los ojos los objetos mediante la

    acción de la luz”

MIRAR: “fijar la vista en un objeto, aplicando

    juntamente  la atención”.

El pionero de la actual patología vulvar y fundador de la Sociedad Internacional para el Estudio de las Enfermedades Vulvo-vaginales (ISSVD), Eduard G. Friedrich en su libro "Vulvar Disease" afirma, parafraseando a Goethe Solo se ve realmente lo que ya se conoce.

Para perfeccionar su capacidad de exploración, el ginecólogo debe conocer cómo se manifiestan cínicamente las enfermedades de la vulva, en cada una de sus diversas fases evolutivas. Este es el objetivo principal de este curso.

Sin embargo, el cáncer de vulva es uno de los cánceres genitales que tiene el intervalo de tiempo mas largo desde la aparición de los primeros síntomas hasta su diagnóstico. Si bien en muchas ocasiones la causa está en el retraso de la paciente a la hora de consultar, en un porcentaje elevado de casos es la incapacidad del ginecólogo en reconocer los hallazgos clínicos la causa del retraso diagnóstico.

La inspección de labios menores y vestíbulo se facilita traccionando y separando los labios mayores.

Inspección vulvar

EXPLORACIÓN CLÍNICA

Toda exploración ginecológica debe incluir el examen de los genitales externos. Este debe ser especialmente minucioso en las mujeres que presentan síntomas vulvares.

Es imprescindible una adecuada iluminación y dedicarle el tiempo necesario para mirar con atención y entender la esencia de lo que se está viendo.

Se procede visualizando ordenadamente todas las estructuras vulvares, desde el pliegue genito-crural al introito vaginal, incluyendo ambas caras de los labios menores, surco interlabial, monte del pubis, periné posterior y surco interglúteo.

En ocasiones, para visualizar los labios menores, introito e himen en las niñas, adolescentes o en las ancianas la exploración se facilita cogiendo con los dedos los labios mayores y separándonos hacia afuera.

Es aconsejable examinar con lupa las anomalías vulvares detectadas mediante inspección directa, para valorar mejor sus detalles (vulvoscopia).

La aplicación de ácido acético, diluido al 5%, en el curso de la exploración del tracto genital inferior, permite resaltar áreas aceto-blancas. Aunque son un signo inespecífico, facilita la detección y delimitación de las neoplasias intraepiteliales relacionadas con el VPH (CIN, VaIN, VIN, AIN).

En las lesiones asentadas en el epitelio mucoso de la vulva la visión colposcópica, a pequeño aumento,  permite valorar su vascularización.

El azul de toluidina es un colorante vital que se fija en los núcleos de las células superficiales en las áreas de piel con paraqueratosis, como ocurre en ciertas formas de VIN. La aplicación de dicho colorante se denomina test de Collins, y  se propuso para orientar la toma de biopsia en lesiones extensas. Sin embargo tiene más de un 50% de falsos positivos debidos a la excoriación de la superficie por el rascado y de falsos negativos en áreas con hiperqueratosis, ambas muy frecuentes en la patología vulvar, por lo que se ha abandonado su uso.

El tamaño de las lesiones se mide mediante una regla milimetrada. Es aconsejable dibujar la topografía de los hallazgos observados en un esquema de la vulva.

Actualmente, sin embargo, es preferible y muy fácil obtener fotografías de las mismas. Conocer el aspecto macroscópico de las lesiones es muy útil al patólogo dermatológico para orientar el diagnóstico.

Lupas con iluminación incorporada, de pié o manual, muy adecuadas para inspeccionar la vulva.

La iluminación con la luz concentrada de un colposcopio no es adecuada para una primera inspección de la vulva.

Iluminación para exploración vulvar

Medición del tamaño en un cáncer de vulva, unifocal, de 17mm en su diámetro mayor.

Test de Collins, con colorante vital

Esquema de la vulva

Esquema de la vulva

Esquema de FIGO, para estadificación del cáncer.

Esquema de FIGO para estadificación del cáncer

TERMINOLOGÍA Y DIAGNÓSTICO

"El principio de la sabiduría consiste en llamar a las cosas por su verdadero nombre" (Proverbio Chino).

La terminología y clasificación de las enfermedades vulvares ha sido motivo de controversia dado que durante muchos años se han ocupado de la patología vulvar ginecólogos, dermatólogos, patólogos y médicos de familia, cada cual con su propia nomenclatura.

Recientemente incluso, la International Federation of Cervical Pathology and Colposcopy (IFCPC) y la International Society for the Study of Vulvovaginal Disease (ISSVD) han revisado el tema, publicando sendas terminologías distintas  [Bornstein 2012, Lynch 2012].

La ISSVD hace un planteamiento clínico completo que incluye la estrategia diagnóstica, terminología y clasificación de los trastornos dermatológicos vulvares, que puede ser utilizado de forma sencilla por cualquier médico.

Lesión. Es cualquier anormalidad visible o palpable. Las lesiones elementales de la piel se clasifican en:
Primarias, si aparecen en una piel previamente sana y Secundarias, son consecuencia de la evolución de las lesiones primarias.

Inspección, las lesiones se reconocen por sus características:

1. Color: rojo / blanco / obscuro / o de color piel
    (si es del color de la piel vecina)

2. Márgenes: abruptos / graduales

3. Configuración: redondas / ovaladas / lineales /

angulares / anulares / serpiginosas.

4. Topografía: precisar la localización anatómica.

según epitelio: velloso / no velloso / mucosa.

5. Focalidad: unifocal / multifocal / multicéntrica

(cervical, vaginal, vulvar, uretral, anal ...).

6. Tamaño: diámetros mayor y menor, en mm.

Palpación, reconoce textura y sensibilidad

1. Consistencia: dura / blanda

2. Grado de humedad: húmeda / seca

3. Profundidad: superficial / profunda

4. Adherencia a otros planos: móvil / adherida

5. Temperatura: fría / caliente

6. Superficie: rasposa / lisa

7. Sensibilidad: dolorosa / no dolorosa

El diagnóstico de las enfermedades de la vulva propuesto por la ISSVD, con un enfoque clínico asistencial, sigue los siguientes 5 pasos.

LESIONES ELEMENTALES SECUNDARIAS (Esquemas de Ribera y cols, 1999)

LESIONES ELEMENTALES PRIMARIAS                                                     (Esquemas de Ribera y cols, 1999)

 

Mácula. Pequeña área (<1.0-1,5 cm*) de cambio de color; no elevada y palpación normal.

Parche. Lesión grande (>1,0-1,5 cm*) de cambio de color; no elevada y palpación normal.

Pápula. Lesión pequeña (<1.0-1,5 cm*) elevada y palpable.

Placa. Lesión grande (>1,0-1,5 cm*) elevada, palpable, y superficie plana.

Nódulo. Pápula grande (>1,0-1,5 cm*); semiesférica o mal delimitada. Puede estar situada en la superficie, el interior o debajo de la piel. Puede ser quístico o sólido.

Ampolla. Elevación de la piel o mucosa llena de líquido compartimentado.

Vesícula. Ampolla pequeña (<0.5 cm) llena de líquido transparente.

Bulla. Ampolla grande (>0,5 cm) llena de líquido transparente.

Pústula. Ampolla llena de pus; el líquido es de color blanco o amarillo.

Absceso. Colección de pus en la dermis o la hipodermis que fluctúa a la presión digital.

 

Quiste. Cavidad cerrada revestida por epitelio que contiene líquido o material semisólido.

 

(* Medidas menor y mayor, según ISSVD y IFCPC, respectivamente.)

Erupción. Anomalías numerosas o difusas (es preferible describir las anomalías específicas utilizando otros términos de esta lista).

Secundarias a procesos reparativos

Atrofia. Disminución o ausencia de alguno de los componentes de la piel. Cuando hay atrofia epidérmica la superficie de la piel pierde sus pliegues, se adelgaza, se hace transparente y adquiere un aspecto de «papel de fumar».

PASO 1.

Definir las lesiones elementales identificadas, primarias y secundarias,

con su nombre verdadero.

PASO 2.

Calificar las lesiones con los datos obtenidos de la inspección y palpación

Color. Puede ser: de color piel, rojo, blanco, u obscuro (marrón, azul, gris, negro). Al describir el color de la lesión primaria se deben ignorar el color de cualquier costra o escamas suprayacentes.

Las lesiones de color piel son las que coinciden con el color de la piel normal circundante. En la parte mucosa de la vulva serán de color rosa o rojo.

Superficie. A la palpación la superficie puede ser lisa o rugosa; una superficie rugosa se debe a una costra o escamas.

Costra, compuesta de suero y en ocasiones sangre. De color amarillo aunque pueden estar presentes pigmentos hemáticos (rojo, azul o negro). Una costra indica que hay alguna rotura de la capa epitelial subyacente.

Escamas, se componen de queratina y generalmente son de color gris, blanco o plateado, pero una rugosidad palpable e incolora también puede ser debida a escamas. Las escamas indican una respuesta hiperproliferativa de la epidermis.

Márgenes.  Representan la transición de la piel normal a la piel lesional. Una lesión bien delimitada (o bien circunscrita) tiene una transición abrupta; una lesión mal delimitada tiene una transición más gradual.

Configuración. Representa la forma de la lesión vista desde arriba. La mayoría de las lesiones son algo redondas, pero también pueden ocurrir formas ovaladas, lineales, angulares y anulares.

Lesiones serpiginosas tienen un borde periférico ondulado o giratorio. Las lesiones anulares son redondas o serpiginosas (es decir, con un borde ondulado arqueado) y tienen un borde periférico que es más elevado que el centro de la lesión o un color distinto del central.

Focalidad. Unifocal, Multifocal, Multicéntrica (cervical, vaginal, uretral, anal).

Topografía. Situar la lesión dentro de la anatomía vulvo-perineal. En el epitelio escamoso precisar si es un área vellosa, no vellosa o mucosa.

Tamaño lesional. Diámetros mayor y menor de la lesión, medidos en mm con un regla.

PASO 3.

Clasificar la enfermedad en 1 de los 8 grupos clínico-patológicos, de las siguientes TABLAS DE CORRELACIÓN

1. LESIONES COLOR DE LA PIEL

2. LESIONES ROJAS: parches, placas

A. PÁPULAS Y NÓDULOS
1. Papilomatosis vestibular (normal)
2. Molusco contagioso
3. Verrugas (infección VPH)
4. Cicatriz
5. Neoplasia vulvar intraepitelial
6. Pólipo fibroepitelial. Acrocordón
7. Nevus intradérmico
8. Quistes mucosos del vestíbulo
9. Quistes escamosos
10. Hidradenoma papilífero
11. Quiste o tumor de Bartholin
12. Siringoma
B. PLACAS
1. Liquen simple crónico
2. Neoplasia vulvar intraepitelial
 
 

A. ECCEMATOSAS Y LIQUENIFICADAS

1. Dermatitis de contacto alérgica

2. Dermatitis de contacto irritativa

3. Dermatitis atópica (rara en la vulva)

4. Cambios eccematosos y otras alteraciones

5. Enfermedades simulando eccema

(Candidiasis, Hailey-Hailey, Enf. de Paget)

6. Liquen simple crónico (sin otras lesiones)

7. Liquenificación asociada a prurito

B. PARCHES Y PLACAS (sin rotura del epitelio)

1. Candidiasis

2. Psoriasis

3. Neoplasia vulvar intraepitelial

4. Liquen plano

5. Vulvitis de células plasmáticas (Zoon)

6. Infección bacteriana de tejidos blandos

(celulitis y fasciitis necrotizante)

7. Enfermedad de Paget  extramamaria

3. LESIONES ROJAS: pápulas, nódulos

4.  LESIONES BLANCAS

A. PÁPULAS ROJAS
1. Foliculitis
2. Verrugas (infección VPH)
3. Angioqueratoma
4. Molusco contagioso (inflamado)
5. Hidradenitis supurativa (lesiones iniciales)
6. Enfermedad de Hailey-Hailey
B. NÓDULOS ROJOS
1. Forúnculos
2. Verrugas (infección VPH)
3. Prurito nodular
4. Neoplasia vulvar intraepitelial
5. Molusco contagioso (inflamado)
6. Carúncula uretral y prolapso
7. Hidradenitis supurativa
8. Hidradenoma
9. Quiste escamoso inflamado
10. Absceso de Bartholin
11. Carcinoma escamoso
12. Melanoma (amelanótico)
A. PÁPULAS Y NÓDULOS BLANCOS
1. Puntos de Fordyce (hallazgo normal)
2. Molusco contagioso
3. Verrugas
4. Cicatriz
5. Neoplasia vulvar intraepitelial
6. Carcinoma escamoso
7. Milium
8. Quiste escamoso
9. Enfermedad de Hailey-Hailey
B. PARCHES Y PLACAS BLANCAS
1. Vitiligo
2. Liquen escleroso
3. Hipopigmentación pos-inflamatoria
4. Enfermedades liquenificadas
5. Liquen plano
6. Neoplasia vulvar intraepitelial
7. Carcinoma escamoso

5. LESIONES OBSCURAS

6. AMPOLLAS

A. PARCHES OBSCUROS
1. Nevus melanocítico
2. Melanosis, Lentigos
3. Hiperpigmentación pos-inflamatoria
4. Liquen plano
5. Acantosis nigricans
6. Melanoma
B. PÁPULAS Y NÓDULOS OBSCUROS
1. Nevus melanocítico (incluyendo con atípia,
clínica o histológica)
2. Verrugas
3. Neoplasia vulvar intraepitelial
4. Queratosis seborreica
5. Angioqueratoma (angioma capilar)
6. Hidradenoma papilífero
7. Melanoma
A. VESÍCULAS Y BULLAS
1. Infección por herpes virus (simple, zóster)
2. Eccema agudo
3. Liquen escleroso bulloso
4. Linfangioma circunscrito (linfangiectasia)
5. Enfermedades ampollosas inmunes
(Penfigoide cicatrizal, Exantema tóxico fijo,
Síndrome de Steven-Johnson, Pénfigo)
B. PÚSTULAS
1. Candidiasis
2. Foliculitis
 
 
 
 
 

7. EROSIONES Y ÚLCERAS

8. EDEMA

A. EDEMA DE COLOR PIEL
1. Enfermedad de Crohn
2. Linfedema idiopático
(Enfermedad de Milroy congénita)
3. Obstrucción linfática, pos-quirúrgica o
pos-irradiación.
4. Edema pos-infeccioso (celulitis)
5. Edema pos-inflamatorio
(hidradenitis supurativa)
B. EDEMA ROSADO O ROJO
1. Obstrucción venosa (embarazo y parto)
2. Celulitis (primaria o sobre un edema)
3. Inflamación de la glándula de Bartholin,
(quiste o absceso)
4. Enfermedad de Crohn
5. Un ligero edema puede ocurrir con
cualquier inflamación de la vulva
 
 
 
 
A. EROSIONES
1. Excoriaciones
2. Liquen plano erosivo
3. Fisuras en una piel normal
(idiopática, pos-coito)
4. Fisuras en piel anormal (Candidiasis,
Liquen simple crónico, Psoriasis,
Enfermedad de Crohn)
5. Neoplasia vulvar intraepitelial, erosiva
6. Vesículas, bullas y pústulas rotas
(ver 6. Ampollas)
7. Enfermedad de Paget extramamaria
B. ÚLCERAS
1. Excoriaciones
(eccema, liquen simple crónico)
2. Úlceras aftosas, úlcera de Lipschutz
(idiopática o secundaria a otra
enfermedad, como la de Crohn)
3. Enfermedad de Crohn
4. Infección herpes virus
(en pacientes inmuno-suprimidos)
5. Carcinoma escamoso ulcerado
6. Sífilis primaria (chancro)

PASO 4.

Seleccionar los diagnósticos posibles, entre los de la tabla seleccionada, en base al

propio conocimiento clínico y la historia de la paciente

PASO 5.

Confirmar el diagnóstico de sospecha, con biopsia, cultivo, análisis u otras pruebas.
Las lesiones pigmentadas se deben valorar con dermatoscopia.

BIOPSIA

La biopsia vulvar puede realizarse por incisión o escisión. La biopsia incisional obtiene una pequeña muestra de la lesión a estudiar y, en general, se indica en lesiones extensas o situadas en áreas anatómicas comprometidas. La segunda, que extirpa toda la lesión, se indica de preferencia en lesiones pequeñas.

Técnica

El material para practicar una biopsia incisional es muy simple. Se puede usar, una pinza de biopsia, un bisturí o un punzón dermatológico de Keyes. Este último permite una adecuada orientación de la muestra y es de elección en las áreas cutáneas de la vulva.

La biopsia se realiza previa infiltración bajo anestesia local (jeringa dental y aguja fina), practicando un pequeño habón por debajo de la lesión.

La toma se efectúa con el punzón de Keyes, de 4 o 6 mm de diámetro, profundizando unos 5mm y rotándolo perpendicularmente sobre la lesión.  Se obtiene así un cilindro que se tracciona con pinzas, con el menor trauma posible de ls superficie cutánea, y secciona por su base con un bisturí o unas tijeras afiladas.

Para un correcto diagnóstico es de importancia una toma de la muestra que incluya tejido subcutáneo en la base de la lesión, lo que permite una adecuada orientación microscópica. Es recomendable, además, extender la muestra sobre un papel absorbente, antes de la fijación en formol al 10%, para facilitar al patólogo la orientación del espécimen.

Las biopsias para inmuno-fluorescencia directa (en enfermedades ampollosas), deben ser peri-lesionales y no deben fijarse, utilizando un medio de transporte específico.

En ocasiones una biopsia de tamaño suficiente implica la exéresis de la totalidad de la lesión.

El escaso sangramiento que se produce puede controlarse con facilidad aplicando una presión mantenida con una pequeña torunda empapada con solución de percloruro de hierro, solución de Monsel, nitrato de plata, o raramente mediante puntos de sutura. En lesiones extensas o multifocales se recomiendan varias tomas de biopsia.

Indicaciones. Se deben biopsiar las lesiones cuyo diagnóstico no se pueda establecer mediante la exploración clínica, o cuando se requiera la confirmación diagnóstica (tabla adjunta).

Con este criterio, se calcula que la tasa de biopsias de vulva en una consulta general de ginecología debería estar entre 10-20 por mil mujeres examinadas.

Al mejorar la propia experiencia clínico-patológica se van afinando las indicaciones de biopsia.

DERMATOSCOPIA

Es una técnica diagnóstica no invasiva que permite visualizar en profundidad lesiones de la piel a través de una lente de mano o dermatoscopio. Para ello amplifica 10 veces la imagen y utiliza un sistema de iluminación con luz polarizada, que elimina la reflexión de la luz cuando incide en la capa córnea. Es una técnica fiable y relativamente fácil de aplicar después de un período de aprendizaje y entrenamiento adecuados [Alcántara 2013].

La dermatoscopia es una herramienta diagnóstica especialmente indicada para el estudio de las lesiones pigmentadas de la piel con el objetivo fundamental de realizar un diagnóstico precoz del melanoma.

Actualmente se dispone de aparatos  de dermatoscopia que dan excelentes imágenes, asequibles para su empleo de rutina en atención primaria.

Dado que la lente debe aplicarse sobre la misma lesión a explorar y el explorador aplicar su ojo directamente en el visor, su empleo en la vulva resultaba engorroso.

Los nuevos aparatos incorporan una pantalla de visualización haciendo la exploración mas adecuada para el estudio de las lesiones vulvares.

El examen clínico de las lesiones cutáneas permite distinguir un gran porcentaje de lesiones benignas y malignas (regla A, B, C, D, E). No obstante, hay una parte de lesiones en las que la clínica es insuficiente y no proporciona la seguridad diagnóstica necesaria para tomar decisiones.

El examen dermatoscópico reduce el área de incertidumbre entre lo benigno y lo maligno, y representa un paso intermedio entre la imagen clínica macroscópica y la histológica microscópica.

 

Dermatoscopio con pantalla de visualización, muy adecuado para el estudio de las lesiones vulvares pigmentadas

Dermatoscopio con pantalla visual
Lesión pigmentada visión a simple vista
Lesión pigmentada visión con lupa o colposcópio.
Lesión pigmentada visión con dermatoscopio

A simple vista

Con lupa o colposcopio

Con dermatoscopio

Excoriación. Erosión o úlcera causada por el rascado. Las excoriaciones tienen a menudo una configuración lineal o angular.

Con solución de continuidad

Rotura de la superficie. Evidencia visible de rotura de la epidermis. Asociada a uno o más de los signos: exudación, formación de costras, micro-vesículas, fisuras en los pliegues y erosiones, con frecuencia resultado de excoriación.

Costra. Se compone de suero y en ocasiones sangre. Generalmente de color amarillo aunque pueden estar presentes pigmentos hemáticos (rojo, azul o negro). La presencia de una costra indica que hay alguna rotura en la capa epitelial subyacente.

Erosión. Defecto poco profundo de la superficie de la piel con ausencia de parte o la totalidad de la epidermis hasta la membrana basal. La dermis permanece intacta.

Úlcera. Defecto mas profundo que la erosión, con ausencia de la epidermis y parte o toda la dermis.

Fisura. Erosión lineal fina en la superficie de la piel.

Con residuo sólido eliminable

Escamas. Se componen de queratina. Generalmente de color gris, blanco o plateado, pero una rugosidad palpable e incolora también puede ser debida a escamas. Su presencia indica una respuesta hiperproliferativa de la epidermis.

Escara. Membrana negruzca, seca, de bordes netos, adherida a la base resultante de la necrosis o gangrena de la piel.

Cicatriz. Resultado de la curación de una pérdida de sustancia de la piel que ha llegado más allá de la membrana basal. Puede ser queloidea o hipertrófica, si se produce un exceso de tejido de reparación.

Lesiones secundarias especiales

Liquenificación. Engrosamiento cutáneo palpable con prominencia de las marcas de la piel, pudiendo mostrar escamas y/o excoriaciones, afecta principalmente la parte cutánea de la vulva. El color puede ser rojo brillante, rojo oscuro, blanco, o del color de la piel. Es consecuencia del rascado o frotamiento crónico (ciclo de “prurito-rascado''). Histológicamente, la liquenificación se caracteriza por un patrón ''acantósico''.

Liquen simple crónico. Liquenificación que ocurre sobre una piel previamente de aspecto normal y sin otras alteraciones cutáneas subyacentes. En especial ocurre  en individuos que han tenido dermatitis atópica. También se conoce por Neurodermatitis o Hiperplasia de células escamosas.

Eccema. Grupo de enfermedades inflamatorias que se caracterizan por prurito, placas rojas mal delimitadas, escasa evidencia de micro-vesículas y,  a menudo, rotura de la superficie. Las formas crónicas pueden desarrollar descamación y/o liquenificación. Histológicamente, las enfermedades eccematosas se caracterizan por un patrón ''espongiótico''.

Dermatitis. Se utiliza como sinónimo del eccema (por ejemplo, dermatitis atópica y eccema atópico). Mal utilizado si se usa para describir cualquier condición inflamatoria de la piel, sin especificar.

Edema. Área de hinchazón mal delimitada debida a la acumulación anormal de líquido en la dermis y/o tejido subcutáneo; el edema puede ser del color de la piel, rosa o rojo.

Sospecha de malignidad. Neoplasia macroscópica con ulceración, necrosis, hemorragia, lesión exofítica, hiperqueratosis.

BIBLIOGRAFÍA SELECCIONADA

Alcántara PA, Menárguez JF. Dermatoscopia en Atención Primaria. Actual en Med Fam AMF-semFYC. 2013;9(6):331–9.
(Texto completo).

La dermatoscopia permite visualizar in vivo estructuras y colores de la epidermis, unión dermo-epidérmica y dermis superficial, que no son visibles mediante la simple inspección. Se ha validado como técnica fiable y fácil de aplicar que reduce el área de incertidumbre entre lo benigno y lo maligno.

American Congress of Obstetricians and Gynecologists (ACOG). Well-Woman Recommendations. Annual women’s health care. (Web acces).

Las revisiones anuales de salud constituyen una excelente oportunidad para aconsejar a las mujeres sobre cuidados preventivos. Deben incluir el cribado, pruebas de laboratorio, evaluación y asesoramiento e inmunizaciones, variables según edad y factores de riesgo. Se especifican las recomendaciones para los siguientes grupos de edad: 13-18 años; 19- 39 años; 40-64 años y mayores de 64 años.

Bornstein J, Sideri M, Tatti S, Walker P, Prendiville W, Haefner HK. 2011 terminology of the vulva of the International Federation for Cervical Pathology and Colposcopy. J Low Genit Tract Dis. 2012 Jul;16(3):290–5. (PubMed Abstract)

Es la terminología clínica y colposcópica de la vulva, del Comité de Nomenclatura de la Federación Internacional de Colposcopia y Patología Cervical (IFCPC), consensuada el año 2011. Forma parte de una terminología integral del tracto genital inferior con objeto de estandarizar la nomenclatura de clínicos, colposcopistas e investigadores. Reconoce la limitación de la colposcopia en esta área del tracto genital, pero considera muy útil la colposcopia anal (anoscopia) para el diagnóstico de la neoplasia anal intraepitelial (AIN).

Lynch PJ, Moyal-Barracco M, Scurry J, Stockdale C. 2011 ISSVD Terminology and classification of vulvar dermatological disorders: an approach to clinical diagnosis. J Low Genit Tract Dis. 2012 Oct;16(4):339–44. (PubMed Abstract)

Es la última versión de la terminología y clasificación de la Sociedad Internacional para el Estudio de las Enfermedades Vulvo-vaginales (ISSVD). Consensuada el año 2011 por un grupo de dermatólogos, ginecólogos y patólogos, incluye un didáctico enfoque paso a paso para llegar a un preciso diagnóstico de los trastornos dermatológicos vulvares, en el trabajo clínico diario. Especialmente útil para los médicos no dermatólogos.

Ribera Pibernat M, Casanova Seuma JM. Protocolo Enfermedades de la piel. en Enfermedades de la piel. Bases para el diagnóstico. FMC-Protocolos, 1999. (Disponible en la WEB)

Protocolo muy didáctico sobre atención primaria al paciente dermatológico. Incluye: Semiología dermatológica. Síntomas cutáneos. Lesiones elementales. Patrones de disposición y distribución. Pruebas complementarias. Procedimiento diagnóstico. Clasificación de las dermatosis. Muy útil como introducción al reconocimiento de la patología cutánea de la vulva.



Copyright ©:

Luis M. Puig-Tintoré, 2016

Montserrat Cararach Tur, 2016

Jaume Ordi i Maja, 2016

TGI al día. Blog sobre Tracto Genital Inferior de  la mujer

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